domingo, agosto 21, 2011

Bitter end in a sweet history

La noche era fría, yo me disponía a visitarla en la ciudad vecina luego de una semana sin verla. Podía sentir mis manos y pies congelados, la sensación de que algo podía fallar, pero nada me impedía que continuara con mi objetivo.
Y ahí estaba, tal cual mis recuerdos llevaron su imagen a mi mente, todo parecía ir tan perfecto, demasiado diría.
En el transcurso de la noche las sensaciones se agudizaron, como en un sueño todo resultaba como queríamos. Luego del momento de despedirnos sabía que iba a sentir esa falta, esa desesperación de esperar unos días más.

Pero todo terminó demasiado rápido.





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